Para ello, en FUNGIVERSO se han diseñado actuaciones forestales que combinan la mejora de la estructura del bosque con la conservación de hábitats micológicos, contribuyendo a la prevención de incendios y a la sostenibilidad de los recursos.
En este marco, se han realizado intervenciones en 40 hectáreas situadas en áreas accesibles para la recolección y con alto riesgo de incendio, aplicando criterios micoselvícolas que favorezcan la producción de setas y la resiliencia del monte. Estas actuaciones se desarrollarán en los municipios de Loarre, San Martín de la Virgen del Moncayo, Añón de Moncayo, Orcajo y Mosqueruela. Además, se ha llevado a cabo una segunda intervención en 30 hectáreas en Mora de Rubielos, orientada a la conservación y recuperación de truferas naturales en declive, asegurando la persistencia de estos ecosistemas clave para la biodiversidad y la economía local.
Porque cuidar el monte hoy es sembrar futuro: más biodiversidad, más seguridad y más vida para las generaciones que vienen.
Loarre (8,2 ha)
San Martín de la Virgen del Moncayo (8,23 ha)
En las proximidades de la urbanización de San Martín, continuamos los trabajos para reducir el riesgo de incendios y mejorar la salud del bosque. Esta zona es muy apreciada por los recolectores por especies como Amanita caesarea, Boletus aereus, Lactarius deliciosus y Craterellus cornucopioides. La intervención consiste en aclarar el pinar, podar y resalvear encinas y rebollos. Con ello se favorece la producción de setas, se mejora la biodiversidad y se crea un entorno más seguro para la población cercana.
Añón de Moncayo (8 ha)
En el paraje de La Morana, cerca del aula de interpretación de la naturaleza, se ha trabajado en hayedos que son auténticos tesoros micológicos, donde abundan especies como trompetas de los muertos, rebozuelos y boletus. La actuación consiste en realizar un resalveo selectivo, es decir, aclarar los brotes menos vigorosos para que los árboles más fuertes crezcan mejor. Con ello se mejora la estructura del bosque, se favorece la luz y la regeneración natural, y se asegura que este hábitat siga siendo un lugar privilegiado para la biodiversidad y la producción de setas.
Orcajo (8,2 ha)
Mosqueruela (10 ha)
Mora de Rubielos (30 ha)
En esta zona trabajaremos para conservar y recuperar truferas naturales, espacios donde crece la preciada trufa negra en simbiosis con quercineas. La intervención consiste en abrir claros, reducir la vegetación competidora y mejorar la estructura del bosque para que la luz y el suelo favorezcan el desarrollo de la trufa. Además, se han creado zonas de transición y se ha reforzado la producción con nuevas plantaciones truferas. Con ello recuperamos un recurso único que aporta biodiversidad, riqueza económica y tradición al territorio.